
Cebollas para la tos.
4. Cebollas
Este remedio tradicional, y muy utilizado entre madres con niños pequeños, consiste en partir una cebolla por la mitad, añadirle un poco de azúcar y agua para que sude más y colocarla al cabecero de la cama. En su composición la cebolla tienen una reacción química con el aire, que crea vapores que aparte de que todos somos testigos, ya sea cortando cebollas o simplemente oliendo que alguien la está cortando, son bastante intensos y que ayudan al paciente con la tos, con tan sólo respirar esos vapores.
Gracias a estos vapores y su composición, se puede disfrutar de un analgésico natural para la garganta, que calma la irritación, hidrata las mucosas y permite a los que tosen, respirar mejor.
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